queridos vecinos

Queridos vecinos

El espacio de opinión personal de un funcionario en decadencia. Te puedes sumar y aportar. También te puedes sumar, llorar de la rabia y hacer hate. Bienvenido y gracias por estar aquí.

Queridos vecinos,

 

Me dirijo a vosotros para advertiros de la que se nos viene en este año 2026.  

 

 

Lo hago con la máxima humildad, respeto y aprecio hacia todos vosotros. Muchos lleváis décadas viviendo en este barrio. Merecéis mucho más de lo que recibís.

 

Os explico.

 

Cómo habéis podido comprobar, desde hace ya un par de meses, el Ayuntamiento está destinando recursos en nuestro barrio. Y digo barrio, por llamarlo de algún modo.

 

Todos sabemos que para el Ayuntamiento, ni somos barrio, ni formamos parte del municipio. 

 

Cómo sabéis queridos vecinos, nuestro barrio lleva décadas en condiciones infrahumanas. Nuestras calles parecen caminos rurales. Nuestras infraestructuras de agua potable, electricidad, farolas y un largo etcétera, son más propias de un país del quinto mundo.

 

Es más, existen países en vías de desarrollo en el continente africano, que se encuentran en mejores condiciones urbanísticas que nuestro barrio.

 

Desgraciadamente es un problema estructural. Pues muchos otros barrios del municipio en el que hemos elegido vivir, están igual. Peor imposible.  

 

Cada dos o tres semanas, no falla que haya una máquina excavadora por nuestras calles. Un funcionario público al mando, con muy buena voluntad, trata de dejar nuestras calles en condiciones mínimamente aceptables, para que nos podamos desplazar en nuestro día a día.

 

Tiene sentido.

 

Últimamente, ha llovido bastante. Y cuando llueve… Nuestro barrio deja de ser quinto mundo, para ser inframundo. 

 

Entonces la excavadora municipal, tiene órdenes de venir a reparar aquello que la lluvia destrozó. Eso está bien. Bueno, no está bien, es obligación del Ayuntamiento atender la vía pública. Pues según las leyes, la competencia del espacio público es municipal. Digamos que es suyo y como propietario, debe encargarse de su mantenimiento.

 

Esto no siempre ha sido así. Pues los que llevamos viviendo en este olvidado sector del municipio, recordamos cientos de experiencias negativas respecto al estado del espacio público.

 

Cabe recordar a despistados y recién llegados al barrio, que nuestras calles son de tierra. Sí, de tierra. Terreno natural que ha sido transformado en una vía y le han puesto un nombre de calle. Sin aceras, sin recogida de aguas, sin pasos de peatones, sin reductores de velocidad. Mucho menos señalización. 

 

Tampoco tenemos modernas y decentes farolas. Pues las nuestras (muy auténticas por cierto) siguen siendo un palo de madera, con un hierro que cuelga de dicho palo y en el extremo, una simple luminaria metálica que alberga en su interior, una bombilla de vapor de sodio de la época soviética. 

También sabréis, que nuestras tuberías que distribuyen el agua potable a nuestras viviendas, son de polietileno. Un tubo negro de plástico, más viejo que la rueda, que lleva enterrado decenas de años a menos de medio metro de profundidad.

 

Estos tubos por razones obvias y diversas causas, cada dos por tres se rompen. Vecinos y vecinas conscientes, cuando detectamos una avería lo comunicamos a la compañía de agua.

 

Primero por responsabilidad medioambiental. Segundo porque esos litros que se han ido filtrando en la tierra de nuestras calles, lo acabamos pagando económicamente nosotros en las facturas. Ese desperdicio de agua por averías, incluso siendo una clara falta de mantenimiento y renovación de la red, la acabamos asumiendo nosotros como si fuéramos los absolutos responsables. 

 

En tercer lugar, como las calles son de tierra, dos o tres días de una avería en el tubo del agua, supone charcos de agua durante varios días ahí, en esa zona. 

 

Lo más importante de todo, es que bebemos agua de esos tubos obsoletos. También nos duchamos con el agua de esos mismos tubos de mierda. 

 

¿Y qué decir de nuestra fibra óptica? Viaja por las alturas de palo a palo (de madera también) hasta que conecta en nuestras viviendas. Muchos de estos palos están más torcidos que la torre de pisa. Otros, resquebrajados, llenos de fendas y a punto de partirse. Con las consecuencias que eso supondría para nuestra integridad física y conectividad con el mundo a través de Internet (no menos importante a día de hoy). 

 

Incluso he llegado a ver en algunas calles, el cable de la fibra óptica a dos metros escasos del suelo. Atados con alambres y  bridas (por parte de vecinos) a árboles u otros elementos verticales para poder pasar por debajo sin hacernos daño. También para que el cable no se rompa y nos quedemos desconectados (más todavía) del resto del  mundo.

 

Podría seguir enumerando decenas de cosas que aquí ocurren a la sombra del Ayuntamiento. También a la sombra de otros ciudadanos que pasean por aquí como si estuvieran haciendo un safari en la sabana africana.

 

No quiero entrar en más detalle, pues el objetivo de este escrito, es despertar vuestras conciencias y advertiros de la realidad del porqué llevan unos meses “a pico y pala” con operarios municipales y maquinaria pesada, adecentando (más o menos) nuestro querido barrio.

 

Estamos en enero de 2026. La primavera de 2027 es importante para los políticos del Ayuntamiento, pues habrá elecciones. Las últimas fueron en 2023. No creerás esto que digo. Pensarás que el Ayuntamiento por fin se ha puesto las pilas con sus obligaciones. Pero nada más lejos de la realidad.

 

Su empatía hacia nosotros y el sentimiento de responsabilidad con su mandato político, no es este cuidarnos y atendernos como nos merecemos. No.

 

Nuestras calles les importa una auténtica mierda.

 

Quieren nuestro voto. Ya están en campaña. Esta vez se ha avanzado como las rebajas de invierno. Y existe un motivo que te voy a explicar.

 

Les queda apenas un año y unos meses para ser (o no) reelegidos. Y estos políticos que tenemos nauseabundos, tienen igual de claro que yo, que lo tienen jodidamente crudo para volver a gobernar en nuestro municipio.

 

Atended.

 

Llevan con el culo pegado a la silla pública más de 6 años. Esa gente, no sabe hacer otra cosa que vivir de lo público. No todos los políticos, obviamente, pero la mayoría. Incluso aunque tuvieran las habilidades, capacidades y ganas de hacer algo diferente con su vida laboral, seguirán eligiendo la comodidad de la política.

 

Pues ser político y tener gobierno en un Ayuntamiento, es lo más parecido a sentirse ricos y poderosos en sus miserables vidas. 

 

Lo sé a ciencia cierta. No miento. Desde sus propias fauces, han salido frases del estilo: “Esa gente de ese barrio no debería estar viviendo ahí…” “Si por nosotros fuera, llevaríamos varias excavadoras para que entraran por un extremo y salieran por el otro barriendo todo lo que hubiera por su camino” (nuestras casas y calles). Y muchas más cosas de la misma magnitud. Qué si somos ilegales y algunas mierdas más. 

 

De repente, esta gente se ha vuelto bondadosa y generosa como la Madre Teresa de Calcuta. ¿Verdad? Tanto aparecer por nuestras calles para reparar cosas…

 

Nada de eso.

 

Insisto. Quieren tu puto voto.

 

Saben que está vez lo van a tener muy difícil. Yo creo que la vez que más. Y lo saben. Destinan recursos económicos (los de nuestros impuestos) a investigar sobre esto. Idiotas no son. 

 

Esta vez, cada voto vale. Cada voto de nosotros, puede tener repercusión. Cada papeleta que metamos en esas urnas, pueden ser decisivas. Recordar también qué, las últimas elecciones municipales, ganaron por unas decenas de votos. 

 

Esos resultados de 2023 y su creciente aparición constante por nuestros barrios, indican que tienen miedo de perder. Y ahora, nos necesitan más que nunca. Bien, no nos necesita a nosotros como tal, necesita que depositemos en la puta urna de metacrilato, un sobre con una papeleta de su partido político.

 

Para así seguir con sus comodidades, sus privilegios, sus contactos y su pedazo de sueldo que en nuestras vidas, los vecinos de aquí podremos llegar a ganar. 

 

Estamos en campaña.

Una vez, un político de ese partido que ahora manda en el Ayuntamiento, dijo dos cosas de mucha relevancia. La primera, es que los vecinos de nuestro barrio no suponíamos un beneficio político para ellos. Pues al ser pocos, incluso votándolos todo el barrio, no aportaríamos demasiado en el cómputo global de votos en el municipio. La segunda cosa que dijo, es que tienen demostrado que los votantes tienen una memoria de tres semanas. 

 

Es decir, si el político te la mete doblada hoy, en un mes ya ni te acuerdas que te la metió y mucho menos del dolor que eso te produjo.

 

Trasladado a nuestra realidad de barrio. Que si ellos no hacen caso a nuestras peticiones sobre la dejadez del barrio, en tres semanas ya no nos acordaremos que no nos hicieron ni puto caso. 

 

Esta vez es diferente. Esta vez lo tienen jodido. Y lo saben.

 

Ahora, necesitan más que nunca nuestro voto. Por eso hacen acto de presencia por aquí, como nunca antes. Y lo hacen con mucha antelación (demasiada diría yo) para que se les vea durante mucho tiempo y el mensaje que quieren transmitir, penetre muy mucho en nuestra psique.

 

Todo está estudiado. Nada está dejado al azar. 

 

Esta vez nos necesitan de verdad. Ahora nos tratan diferente. Somos como residuos para ellos. Los residuos son molestos e innecesarios. Pero útiles y sobre todo muy rentables. 

 

Ahora quieren sacar su rédito con nuestro voto. Para seguir parasitados del sector público.

 

¿Qué significa estar parasitado del Ayuntamiento?

 

Mira, te lo cuento.

 

Pero antes, te explico como funciona un mandato político. 

 

Tras ganar las elecciones, forman gobierno de conveniencia con otros partidos políticos (afines o no) en caso de no tener mayoría. Superada esta etapa, se reparten las áreas y departamentos municipales. Repartidas éstas, contratan asesores personales con su correspondiente sueldo público que pagamos tú y yo. A veces, contratan hasta dos asesores por político, depende el Ayuntamiento y su poder adquisitivo.

 

Una vez hecho el reparto, suelen subirse el sueldo mediante el voto en el pleno municipal. Ahí se pondrán de acuerdo todos, el equipo de gobierno y los partidos políticos de la oposición. Pues estar en la oposición también tiene “premio económico” (faltaría más).

 

El primer año, lo utilizan para analizar de dónde se viene. De qué situación se parte. Para definir estrategias de futuro. Un futuro a corto plazo, pues no piensan más allá de sus cuatro años de mandato. Una vez analizada la situación previa y planificada la estrategia y objetivos para el municipio, en el segundo y tercer año intentan aplicar dichas políticas a toda prisa. 

 

A toda prisa porque se les acaba el tiempo rápidamente.

Entre el tercer y cuarto año, acaban los proyectos iniciados, intentan finalizar las políticas que habían propuesto aplicar al inicio. No importa si han cumplido su programa electoral o las promesas políticas. Eso les da igual. Eso es marketing del bueno para engañarte y que les votes.

 

Además, el cuarto año es para hacer campaña. Y el cuarto año, en este caso concreto, sería 2027. Pero como las elecciones son a mediados de 2027, no se cuenta el año natural, sino el año político. Este año político sería de mediados de 2026 a mediados de 2027. 

 

Estamos en enero de 2026 y ellos ya han empezado. Tienen miedo. Tienen prisa y de ahí, todo este movimiento por nuestros barrios, para tocarnos la fibra sensible y que caigamos en la trampa que nos tienden y les votemos otra vez o les votemos por primera vez. 

 

Juegan con nosotros. Está demostrado que la gente más humilde, es a la que más se puede manipular con las emociones. Y siento decirte, que nuestro barrio está lleno de gente humilde, honrada y demasiado confiada, perfectas víctimas de la política basura como la que hay aquí y ahora.

 

Por eso te envío esto. Para que despiertes. Para que te adelantes a lo que está pasando y lo que está por pasar. Para que no te dejes manipular y engañar.

 

Ahora están constantemente reparando las calles para que podamos circular mínimamente sin peligro de casa al trabajo. Del supermercado a casa. Del colegio de los niños a casa y viceversa. Etcétera.

 

Queridos vecinos, sois libres de votar a quien queráis. Faltaría más. Siempre lo habéis sido y de momento, lo podéis seguir siendo en este país. 

 

Pero yo, que ya hace años que no voto por mis propios motivos, te animo a que antes de votar, consideres mis palabras. No quiero condicionarse, no sería ni justo ni limpio por mi parte. Pero si me gustaría como vecino que soy del barrio, que leas esto. Qué lo leas varias veces. Qué te hagas preguntas. Qué observes igual que yo todo lo que aquí he dejado por escrito.

 

Pues si no haces esta lectura y posteriormente una reflexión interna, así como la observación tan importante que deberías hacer, pasará lo de siempre. 

 

Volverán a salir los mismos (u otros que harán lo mismo). Y una vez vuelvan a tener la silla calentita durante cuatro años más, se olvidarán nuevamente de nosotros como lo han hecho casi siempre. Y se volverán a acordar otra vez del barrio allá por el año 2030, si es que el barrio no ha desaparecido antes.

 

Espero estar equivocado. 

 

Pero si no tomas consciencia sobre todo lo que digo, probablemente a partir de 2031, tu hijo pequeño seguirá yendo al colegio a pie, arrastrando una mochila de ruedas por una calle de tierra mojada, llena de barros y surcos con cara de terror.

 

Si haces caso omiso a lo que digo, seguirás llenando tú mismo, los surcos de la calle con tierra para que tu coche, el que pagas cada mes con esfuerzo y sacrificio, no se averíe y te cueste una pasta.

 

Si no haces nada respecto a lo que digo, la policía, los bomberos y la ambulancia no te va a atender como te mereces, pues las calles de mierda que tenemos, se lo pondrán cada vez más difícil para pasar por aquí y atenderte. 

 

Si sigues votando a esta gentuza o si no lo haces, no se lo hacemos saber abiertamente, el cartero seguirá viniendo una vez cada mes, pues por aquí no quiere venir en moto por las molestias que le supone. Te caducará el certificado, la notificación o la multa y eso tendrá consecuencias económicas para ti.

 

Si no tomas consciencia, cuando seas mayor y ya no puedas conducir, no tendrás un autobús urbano en la puerta de casa para llevarte al supermercado. No podrás pasear con seguridad por una calle donde coches y personas, pasan por el mismo lugar, pues no existen ni aceras, ni aparcamientos ni carriles de circulación.

 

Si no pones cartas en el asunto, todo esto y muchas más cosas que tú y yo sufrimos a diario, seguiremos sufriendo y cada vez será peor.

 

Recuerda que ellos no te quieren aquí. Prefieren árboles, plantas y animales salvajes y además se escudan en lo dice la normativa urbanística. Ellos quieren que no vivas aquí, pues eres ilegal y donde está tu casa, debería haber un bosque de pinos con jabalíes comiendo raíces y águilas cazando conejos. 

 

Ellos no te quieren, te lo dicen todo el tiempo de muchas formas, sin embargo viven de tus impuestos. Porqué también pagas impuestos, muy por encima de los servicios de mierda que ponen a tu disposición.

 

Despierta de una vez.

 

Toma conciencia de ello.

 

Gracias por leer esto. 

 

Te veo en la calle un día u otro.

 

Queridos vecinos.

Comparte el post con más funcionarios:
¡Me apunto!

*Enviando aceptas estar en la lista de correo y la política de privacidad.

Post relacionados